Bienvenida


Pensamientos, Sentimientos, Deseos y Nuevos conocimientos

Sunday, 5 October 2014

Idiota

Me miró con aquella mirada tan suya, entre lastimera y pícara. Me dijo unas cuantas cosas, y, me besó. Al terminar, quedé sumida en un estado extraño de aletargamiento, mientras, sin evitarlo, mi mirada se desviaba hacia el horizonte, sin un punto fijo. El sueño que había tenido en relación a un beso con él, había sido completamente diferente a aquel que acababa de ocurrir. Completamente, diferente. Su lengua rozando la mía, nuestros dientes chocándose, nuestras salivas entremezclándose, y nuestros cuerpos juntándose cada vez más, eran el repertorio de cosas que no había tenido en cuenta a la hora de soñar con aquello. No una sino muchas veces. Al menos una ocasión por semana, desde que nos habíamos "encontrado".

Me buscó con su mirada, pero yo ya no me hallaba allí. Lo sentía, pero mi mente y mi alma estaban a kilómetros de distancia. Veía ligeramente el resto de personas que nos rodeaban en aquel lugar, y nadie parecía importante para mí en ese momento. Ni siquiera él. Quise intentar irme, escapar de aquella situación extraña, pero mis pies no respondieron. Era como si hubiesen sido creados para moverse en la dirección que él lo hacía, al menos, desde los últimos 10 minutos. Me besó de nuevo. Esta vez, sentí menos presión de ser perfecta, por parte de mí misma, y me permití disfrutar de algo más de libertad. La idea de que "me equivocara", como había pasado en un muy lejano primer beso, aún rondaba por mi cabeza, pero de manera mucho más silenciosa. 

A medida que pasaba el tiempo, si es que lo hacía, comencé a darme cuenta de que podía ser, literalmente, yo misma, en ese beso. Que, cosa increíble, no tenía que fingir o pretender querer o desear hacer algo que no quería o deseaba en absoluto. Era mi momento. Diferente, único y totalmente distinto al imaginado alguna vez, pero definitivamente ese era. Y, entonces, a medida que el transcurso entre un beso y otro, se hacía más corto, fui dando rienda suelta a mi deseo, a lo que quería. Aún sentía otra presión, aquella que me obligaba a no hablar y decir todo lo que sentía, por el temor de ser herida por él con esa información, en algún momento en el futuro. No obstante, dije algunas cosas de más. Era inevitable. Lo que paso después, es algo que sólo entendemos él y yo. Es una especie de clave, cuyo contenido es, probablemente, de un tamaño y peso diferente para cada uno. Sé que así lo es.

Idiota. ¿Más él o más yo? No lo sé. Se supone que ésta es una mala palabra, que involucra estupidez y arrogancia infundada por parte de quien lo es. Tal vez soy yo, por haber pensado, deseado, soñado, con que el beso sucedería de otra manera, como resultado de algo diferente a un impulsivo deseo de una noche, y como antesala de algo especial que tendríamos los dos. Tal vez él, por creer que yo era cualquier cosa, menos un ser humano, y por lo tanto, no iba a sentir ni sufrir en absoluto con la "relación" que llevamos, cuando, de hecho, busco cada día arrancar su imagen de mi mente, en donde se haya incrustada desde hace tiempo.



No comments:

Post a Comment