Íbamos tomados de la mano. Entrelazadas. Caminábamos sin rumbo fijo, mirando, comentando sobre una ú otra cosa que veíamos, en medio de una tranquilidad que bien disfrazaba el tedio. Él, con ese cansancio por la vida monótona, simple y cerrada, aquella que tanto años llevaba teniendo, y que se negaba abandonar. Por mi parte, con esta incomprensión a ese sentimiento, pues es justamente al contrario, y curiosamente, a veces de igual manera, que siento que la vide me desborada, que el tiempo no alcanza, que siempre voy atrás de donde se supone que debo estar.
Éramos dos seres extraños, conformando una pareja aún más extraña, que, en mi cabeza, era felíz. No éramos perfectos ni intentábamos serlo, pero cuando compartíamos ciertos momentos (comer una pizza, caminar y caminar, hablar por chat, almorzar juntos), casi parecíamos sentirnos así. O bueno, nuevamente y como siempre en nuestra relación, hablo por mí. Pues sé que sólo desde mi ser, mi cuerpo, mi cabeza, y mi corazón, es que puedo hablar; más nunca desde el de él, en absoluto.
En algunos momentos, como es justamente este, siento como si no estuviese emparejada con una persona, sino con su hermetismo. La sensación de estar en medio de una incertidumbre, de que hay cosas, muchas, al igual que ruidos incesantes de secretos y misterios a su alrededor, y de lo cuales no puedo saber ni entender nada, me inquieta, poco a poco me ha ido degradando, y me tiene fuera de cualquier propósito positivo que pueda hacer en mi vida. Agotada, y principalmente decepcionada de no lograr entenderlo, de no poder comprender su mundo, y además, de no saber qué quiere, qué siente, y que espera de mí.
Como contraparte, él sí me conoce "too much far more"... En lo que digo, en lo que hago, en lo que pregunto, en lo que expreso, en lo que escribo, en lo que soy y muestro ser. Obviamente no me conoce en mi totalidad, pero sí es claro que se acerca. Y eso me irrita, me desconcierta, y me entristece también.
And yes, it is this kind of uncertainty the one that drives me crazy, and makes me strongly desire to stay far away from him, forever. Or, at least, until my feelings, my heart, and, specially, my life, be back again to me. So, then, I could be back to be myself, to smile at anytime, to keep feeling life as a chance, not as a torture, and to being able to show what I truly feel and think. Like if I could quietly show him, to anyone interested, as my boyfriend, my partner, and my mate. Just as we supposedly are.
But I can't. And I'm just as lost and hopeless as probably few people can understand. This "thing" we call love is so sick, so strange, so deep. And it is making me, sometimes, wish that I wouldn't ever felt it for him. So now, I am going among the transition. I'm in the fight, in the middle. Slowly moving, everyday, to a sudden end up.