Bienvenida


Pensamientos, Sentimientos, Deseos y Nuevos conocimientos

Wednesday, 13 December 2017

Cuando éramos amor

Escuché el sonido del teléfono. Prácticamente no había terminado de vibrar, y yo ya lo había cogido, sonriendo. Era él, por supuesto. Me preguntaba sobre mi día, sobre cómo habí ido todo, y mi comida o cena de esa noche. Le respondí, y él me dijo lo que había sido su día. Luego hablamos de música: Le conté de los conciertos a los que había asistido, y le pregunté por su caso. Me contó, explicándome que aquella foto que tenía en un perfil era con una integrante de un grupo que había visto en vivo y le encantaba.Sonreí y me acordé de aquella foto. No sentí celos, en absoluto. Antes bien, una pequeña sensación de nostalgia fue lo que terminé experimentando. Curiosamente, era de ese tipo de nostalgia que se siente de vez en cuando, por ese algo pasado que no ocurrió, pero que te hubiese encantado que ocurriera.

Sí, viví esa nostalgia que, meses después, se transformaría en tristeza, al verlo a él, sólo por fotos: Imágenes de un pasado que sólo él conocía, y del cual no me había hecho partícipe. Recuerdos de los que yo no hacía parte, pese a desearlo desesperadamente. Esa sensación de querer ser parte de su mundo, de haberlo conocido 10 o 15 años antes, de haber sido su amiga, su novia, incluso, antes.

Ahora, aquellos recuerdos que permanecen en mi mente, llegan a mi presente, a nuestro hoy. De aquellos "amor", "amore", y "amorcito", sólo queda el recuerdo, al igual que de las conversaciones largas, divetidas, y muchas veces interesantes en la noche. Nuestro presente está ahora lleno de "cotidianidad", exceso de trabajo, y distancia, mucha distancia: Nunca había considerado la distancia física de nosotros como un problema o impedimento para estar juntos mental, emocional, y espiritualmente. Yo lo sentía junto a mí cuando íbamos a dormir: abrazándome por la espalda, besándome, diciéndome cosas tiernas, estando conmigo, simplemente. Y yo me sentía junto a él, dándole besitos, consintiéndolo, arrunchándome junto a él, y conciliando el sueño juntos.

Fue un tiempo hermoso, una relación preciosa: Simplemente, éramos amor.